Cada vez más personas alertadas por la gran cantidad de aditivos y productos químicos de toda índole que se añaden a los alimentos y conscientes de la importancia que tienen en la alimentación, utilizan el etiquetado para seleccionar convenientemente los productos que adquieren.
De la mayor parte se tienen bastantes referencias, pero ¿qué pasa con el “Contiene sulfitos” que encontramos en las etiquetas de los vinos? Todos los caldos contienen sulfitos de forma natural pero además se les añade más para contrarrestar el efecto de los mohos y bacterias, preservar su frescor y aroma y evitar la oxidación. Hasta aquí nada que objetar, pero una lógica duda nos asalta ¿son perjudiciales para la salud? Existen al respecto abundantes opiniones. Hay quien dice que pueden provocar lesiones en el aparato digestivo. Otros afirman que en individuos propensos pueden producir reacciones alérgicas. También se les achaca el agravamiento de los efectos de la resaca: dolor de cabeza, náuseas y malestar general.
A pesar de que nada está demostrado en lo que todos están de acuerdo es que su exceso altera su sabor, color y le da un olor picante que empeora su calidad.El dato que puede resultar definitivo es que después de leer gran cantidad de etiquetas de Reserva o Gran Reserva no hemos encontrado ese dato de inclusión obligatoria según el Reglamento de la CE, por algo será.
De la mayor parte se tienen bastantes referencias, pero ¿qué pasa con el “Contiene sulfitos” que encontramos en las etiquetas de los vinos? Todos los caldos contienen sulfitos de forma natural pero además se les añade más para contrarrestar el efecto de los mohos y bacterias, preservar su frescor y aroma y evitar la oxidación. Hasta aquí nada que objetar, pero una lógica duda nos asalta ¿son perjudiciales para la salud? Existen al respecto abundantes opiniones. Hay quien dice que pueden provocar lesiones en el aparato digestivo. Otros afirman que en individuos propensos pueden producir reacciones alérgicas. También se les achaca el agravamiento de los efectos de la resaca: dolor de cabeza, náuseas y malestar general.
A pesar de que nada está demostrado en lo que todos están de acuerdo es que su exceso altera su sabor, color y le da un olor picante que empeora su calidad.El dato que puede resultar definitivo es que después de leer gran cantidad de etiquetas de Reserva o Gran Reserva no hemos encontrado ese dato de inclusión obligatoria según el Reglamento de la CE, por algo será.
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